Soy licenciada en Ciencias de la Comunicación y especialista en nutrición integrativa. Perdí a mis padres a causa del cáncer, una experiencia que marcó profundamente mi vida y mi manera de entender la salud.
En 2012, tras la muerte de mi madre, decidí dejar mi trabajo en una multinacional para fundar la Asociación de Oncología Integrativa, una entidad dedicada a difundir terapias complementarias con evidencia científica y otras medicinas que ayudan a mejorar la calidad de vida de las personas con cáncer y a potenciar los efectos de los tratamientos médicos convencionales.
Desde entonces investigo qué enfoques cuentan con respaldo científico y cuáles no, qué terapias son útiles para aliviar los diferentes efectos secundarios y qué puede beneficiar a ciertos tipos de cáncer y qué no.